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martes, 3 de abril de 2018

Mimosín Intense: estallido en la lavadora


¡Buenas chicos! Hoy vengo a hablaros de una marca bastante conocida ya por todo el mundo, en especial, esas amas de casa que gustan de cuidar al máximo sus prendas y disfrutar de una fragancia post-lavado duradera.

Esta campaña me ha hecho especial ilusión porque me ha hecho revivir momentos de mi infancia ya que esta marca ha estado siempre presente en mi vida desde, prácticamente, que nací. Tanto apego le tengo a Mimosín que hasta conservo hoy en día un osito de peluche hucha que regalaron en la década de los 90 con su suavizante original.

Testamus nos ha dado la oportunidad de probar la nueva gama de productos que ha lanzado al mercado Mimosín: Mimosín Intense. Esta variedad de suavizantes ofrecen 4 productos de diferentes aromas que se identifican en cuatro colores diferentes: 
  • Mimosín Intense Estallido de Pasión (fucsia). Tiene el poder de teletransportarte a un viaje exótico. Está elaborado con una fragancia que denota ráfagas de exquisitos frutos rojos, dulce flor y deliciosa especia de vainilla.
  • Mimosín Intense Explosión de Frescor (azul). Nos ofrece lo mejor del aire libre, aportándonos una agradable ola de frescor junto con un aroma elaborado con cítricos, flores y un toque de amaderado.
  • Mimosín Intense Elixir Floral (morado). Nos proporciona un elixir mágico de pétalos de jazmín, vainilla, orquídeas y hojas de bergamota. Su fragancia te cautivará y te trasladará a un mundo fantástico.
  • Mimosín Intense Éxtasis Tropical (verde). Perfumará nuestra colada con una increíble explosión de frutas. Su fragancia a base de granada, fruta de la pasión y gauyaba te aportará una mezcla de exóticos aromas.


En mi caso he probado Mimosín Intense Estallido de Pasíon por la campaña, pero también he comprado la variedad Explosión de Frescor por lo que puedo hablar de ambos productos a continuación. El primer aspecto en el que me fui a fijar fue en el aroma porque muchos son los suavizantes que se anuncian prometiéndonos una fragancia realmente buena y luego nos decepcionamos al desenroscar la tapa porque el olor no es nada apetecible para llevar puesta en la ropa. Ambos productos probados sacaron un sobresaliente en aroma pues es realmente envolvedor y apetecible, pero son muy distintos. El Estallido de Pasión tiene un olor dulzón muy agradable mientras que el Explosión de Frescor me evocó un poco al suavizante original de toda la vida pero ligeramente modificado... una especie de jabón de manos de la abuela (el de toda la vida tan típico de pueblos) y cítricos muy vívidos. En lo segundo que me fijé fue en la duración de la fragancia ya que estoy harta de publicidad engañosa donde te venden que el perfume perdura en la ropa hasta varios días después del lavado pero, a la hora de la verdad, una vez se seca la prenda el olor desaparece. Con Mimosín puedo asegurar por experiencia propia que eso no sucede y que es 100% eficaz. El aroma se queda fijado en las prendas de vestir incluso más allá de una semana después del lavado, algo bastante sorprendente y que me ha ganado del todo. Por último, y no mucho menos importante, fue comprobar si las prendas quedaban suaves tras el lavado. Necesité hacer varias pruebas con diferentes tejidos para poder comparar y, aunque no te asegura una suavidad de seda (como es obvio) sí que se puede decir que se le puede catalogar con un notable por como quedan las prendas.

En general, es un producto que recomiendo absolutamente a pesar de que su precio puede llegar a ser un poquito más costoso que otras marcas pero vale la pena arriesgarse porque es de los pocos suavizantes que he probado que cumplan con su cometido realmente.



lunes, 11 de diciembre de 2017

Para gente que dice lo que piensa y piensa lo que dice


Os presento Monólogo Rioja Crianza, un vino joven e informal con un carácter desenfadado que rompe con todos los cánones y elitismos establecidos hasta el momento en el mundo del vino, sin renunciar al sabor y la calidad de una la más que reconocida Denominación de Origen Española como es Rioja. Monólogo tiene como objetivo democratizar la cultura del vino y acercarla a cuanta más gente mejor de un modo nuevo, desprejuiciado y siempre sorprendente. Cuenta con 3 variedades: Tinto Crianza D.O. Rioja, rosado garnacha D.O. Navarra y un blanco verdejo D.O. Rueda, junto con una amplia gama de distintos estilos de vino; pero nosotros nos centraremos -por el momento- en el Tinto Crianza.

Monólogo Crianza (D.O. Rioja) está elaborado íntegramente con uvas de la variedad Tempranillo. Es un vino elaborado con uva despalillada (sin la raspa de los racimos), con una maceración pre-fermentativa de dos días y un total de 15 días en contacto con los hollejos (la piel de las uvas). Tras el proceso de prensado se lleva a cabo la fermentación a una temperatura controlada, para después dejarlo envejecer en barrica de roble francés y americano por un mínimo de 12 meses; de esta manera, durante el envejecimiento, el vino adquiere toques de madera además de gran complejidad en aroma y gusto. Finalmente, y después de su paso por barrica, se clarifica y se filtra para su posterior embotellado.

Es un vino que llama la atención, es difícil que pase desapercibido debido al packaging y envase de sus botellas cuyos mensajes extrovertidos, sus vívidos colores y la tipografía de su letra llaman la atención a simple vista, destacando rápidamente de entre las demás botellas en los estantes de cualquier supermercado. Es imposible coger una botella y no sonreír al leer una de sus famosas frases elocuentes. Por no hablar del marketing comercial que llevan a cabo, no solo en su página web, si no también en todas sus redes sociales oficiales; resulta innovador y toda una aventura seguirles para ver con qué eslogan saldrán la próxima vez o qué imagen colorida lanzan en su próximo anuncio visual. 
En cuanto a los sentidos... Un catador de vino diría de él que es de un color rojo granate brillante y de intensidad media; que desprende un agradable aroma a vainilla, torrefactos (sensación entre dulce y tostado del azúcar caramelizado), pimienta y canela con unas leves notas de fruta roja madura. Además, en boca, es amable, de gran intensidad y con una buena armonía entre alcohol, acidez y estructura, todo ello con una sensación tánica, madura y pulida.


Todo muy bonito, sí, pero ahora nos toca a nosotros poner en práctica la teoría. Para ello es preciso saber como se lleva a cabo una cata de vinos.


Una cata de vinos consta de 3 fases: Visual, olfativa y gustativa.
  • Visual: en esta primera fase se evalúa el color del vino, su efervescencia, la intensidad... Se comienza descorchando la botella y sirviendo un poco de vino para pasar a agarrar la copa por la base o tallo para que no se caliente el vino. Se inclina la copa sobre un fondo blanco (preferiblemente) e intentamos formar un ángulo de 45° para que podamos observar desde arriba a través del líquido. El lugar debe estar bien iluminado.
  • Olfativa: es la segunda fase donde, sin agitar la copa, se aproxima a la nariz para tratar de identificar lo que se conoce como aromas primarios, que son esos aromas que proceden de las uvas, de la naturaleza, frutales, del terreno, etc. Después de este primer acercamiento, se mueve un poco la copa para que el vino se ponga en contacto con el oxígeno y se puedan analizar los aromas secundarios, esos que se producen durante la fermentación de la uva o en los distintos procesos de vinificación. Por último, se vuelve a agitar la copa, esta vez con un poco más de energía dando paso a lo que serían los aromas terciarios también conocidos como ‘bouquet’ que quizás son los que entrañan mayor dificultad ya que se desarrollan durante y después de la crianza del vino y suelen ser aromas florales, frutales, de frutos secos, vegetales, roble, etc.
  • Gustativa: el vino por fin llega a la boca y para ello se debe sorber un poquito y, a continuación, intentar pasarlo de un lado a otro para lograr que llegue a todas las partes y percibir así todos los sabores a través de la lengua (dulce, ácido y amargo) ya que el salado en el caso del vino no existe. El vino que consiga un equilibrio perfecto entre esos sabores va a ser un vino redondo. Después se procede a analizar aspectos como la textura o la astringencia, en los que también intervendría el sentido del tacto. Una vez que se traga o escupe el vino, se expulsa el aire por la nariz. Ese conjunto de sensaciones que quedan en la boca, el tiempo que permanecen, serán diferentes en cada persona que realice la cata. Es lo que se conoce como fase retronasal. Por regla general, en un vino de una calidad básica, esos sabores agradables suelen desaparecer en unos segundos, por lo que diremos que su final es corto, mientras que por el contrario, en un vino de gran calidad, esos sabores pueden llegar a permanecer más de un minuto, estaríamos entonces ante un vino de final largo. Si durante la cata se detecta un sabor avinagrado es que el vino se ha visto corrompido y está en mal estado.